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31 de
julio
2010
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Al hacer el check out del hotel de Delhi, cometemos otro error de principiantes: decir al del hotel que avisara a un taxi para llevarnos al aeropuerto y claro, la broma nos costó 650 rs.

Por el camino vemos niños con el uniforme del colegio. Nuestro taxista hace caso omiso a la policía de tráfico y pasa en un cruce en el que le dan el alto 3 polis distintos y él se ríe de todos.

Vemos muchos hombres de naranja portando adornos para alguna celebración religiosa, según nos cuenta el conductor camicace.

Peregrinos

Peregrinos

Llegamos a la terminal doméstica del aeropuerto, es antigua y pequeña. La espera se nos hace corta mientras nos tomamos 2 muffins + 2 enormes “small coffee late” (300 rs).

Empieza a llover mucho cuando embarcamos, el avión está limpio y es nuevo. Cuando estamos sentados empezamos a observar mucho humo, esto parece Londres… Estos indios ponen el aire acondicionado a toda castaña. El de la derecha de Tensi ya se sacó los zapatos. Uh! Cuánto humo, no vemos!!! Hasta explican por megafonía que es debido a la condensación, para que la gente no se asuste, jejeje.

La comida del avión está muy rica, nos dan un rollito de verdura relleno de mil cosas, con una salsa verde: todo riquísimo, la verdad.

Si la terminal doméstica de Delhi era pequeña, la de Varanasi es microscópica: hay dos cintas y, si no coges las maletas, acaban en el suelo. Rescatamos nuestras mochilas mojadas. Se suponía que el taxi del hotel nos tenía que ir a buscar, pero no aparece. Xavi les llama pero a los del hotel no les consta así que buscamos un taxi prepago, 450 rs, mucho mejor que el del hotel, por el que nos pedían 700 rs.

Vespa vs rickshaw, Varanasi

Vespa vs rickshaw, Varanasi

Llegamos al hotel Padmini. Xavi les enseña los correos electrónicos y el jefe se enfada mucho por habernos fallado y dice que tomará medidas. Xavi le dice “It’s not necessary, don’t worry”. Después de disculparse, esperamos en el recibidor del hotel donde nos ofrecen una especie de Fanta de naranja. En el recibidor hay 3 policías que no paran de mirar a Tensi. En este país son muy descarados.

Dejamos los trastos en la habitación y salimos. La chica del hotel nos dice que los Ghats están a unos 20 minutos.

Varanasi es una de las 7 ciudades santas que todo hinduista tiene que visitar una vez en su vida. Cuenta la leyenda que una de las cuatro cabezas del dios Brahmá consiguió descansar al llegar a esta ciudad, también que  la mano izquierda de Satí, la esposa del dios Shiva, se suicidó prendiéndose fuego y cayó en esta ciudad, teniendo cada una de estas divinidades su propio templo.

Todo aquel que muera en Varanasi, o a menos de 60 kilómetros de la ciudad, queda liberado del ciclo de las reencarnaciones.

Ganges. Varanasi

Ganges. Varanasi

Photo, please. Varanasi

Photo, please. Varanasi

A por agua sagrada. Varanasi

A por agua sagrada. Varanasi

Nos adentramos en una calle, que parece la principal, repleta de negocios. Decidimos ir por calles más pequeñas, sacamos la cámara para hacer unas fotos y empiezan a salir niños de debajo de las piedras. ¡¡Foto, foto!! A Tensi se le ocurre sacar unos caramelos… Uf, terrible idea! Empiezan a aparecer más y a moverse muy rápido.

Sonrisas. Varanasi

Sonrisas. Varanasi

Miradas de curiosidad, Varanasi

Miradas de curiosidad, Varanasi

Después de casi acabar con nuestra reserva de caramelos, seguimos con el paseo, la gente es entrañable. Caminamos más de lo que esperábamos: unos 45 minutos.

Llegamos a Assi Ghat, el que está más al sur de los ghats principales y uno de los más grandes. Los peregrinos vienen a rendir culto al lingam de Shiva bajo una higuera sagrada.

Assi Ghat. Varanasi

Assi Ghat. Varanasi

Agua. Varanasi

Agua. Varanasi

El ambiente es tranquilo y no hay mucha gente. Encontramos a Devi, un chico que se interesa por nosotros y nos acaba haciendo de guía improvisado por esa zona. Estamos un rato con él en una cornisa desde donde vemos un cuerpo en el Ganges y responde a muchas de nuestras preguntas. Nos lleva al lingam y la higuera sagrada y pasamos por un oscuro templo de Shiva al que no entramos.

Azul. Varanasi

Azul. Varanasi

Verde. Varanasi

Verde. Varanasi

Empieza a llover mucho y nos cobijamos en un porche donde nos propone ir a tomar un té. Corremos hacia el puesto de Chai y allí hablamos un rato con él y dos clientes del bar, mientras tomamos un té al que nos ha invitado.

Al saber que Tensi quería probarse un Sari, nos lleva al taller de costura de su familia. Para entrar, nos tenemos que descalzar, la tienda es una habitación llena de colchones. Nos hacen sentarnos y comienza el desfile. Nos muestran colchas, saris, camisas, telas, pañuelos… todo en pura seda, según ellos. Nos traen otro té y Tensi se prueba un Sari.

Montones. Varanasi

Montones. Varanasi

Negocios entre telas. Varanasi

Negocios entre telas. Varanasi

Finalmente encargamos una curta para Xavi, una camisa y pantalón para Tensi, y un pañuelo. Nos toman las medidas para tenerlo hecho al día siguiente, por un total de 2800 rs.

Al salir, tenemos hambre y vamos en dirección al bar Assi a cenar. Devi pretende llevarnos por una calle muy oscura, no queremos ir por allí por desconfianza y llegamos al bar rodeando la calle. Allí conocemos a Xavier y Chus, una simpática pareja que lleva 17 meses viajando por el mundo. Cenamos con ellos un rico Thali, nos dejan probar sus Pacoras vegetarianas (nos encantan) y nos dan útiles consejos sobre la vida en la India. Aquí nos damos cuenta de cuantas veces nos han tomado el pelo, al saber cuanto pagan ellos por las cosas.

Al salir, nos ayudan a llegar a los auto rickshaws con su linterna (la nuestra se quedó en el hotel) y nos enseñan cómo hay que regatear. Finalmente y tras una maraña de ofertas y negociaciones, nos consiguen uno por 30 rs y nos despedimos de ellos. El recorrido fue rápido, a oscuras y temerario: nos veíamos estrellándonos contra una vaca o un camión.

A partir de hoy, decidimos que no vamos a ir a los hoteles que teníamos reservados vía email ya que nos hemos dado cuenta que los precios anticipados son muy abusivos y que realmente puedes conseguir una habitación muchísimo más barata si vas directamente y, después de verla, regateas su precio. Es temporada baja y los hoteles están vacíos así que no es nada difícil encontrar alojamiento a buen precio.

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Categoría: Diario de viaje India del Norte | Tags: , , , , ,

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