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16 de
agosto
2010
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El revisor nos avisa que ya estamos en nuestro destino, es muy pronto y Tensi quiere dormir más. Esperamos en un incómodo y duro banco comiendo galletas de coco y viendo la maratón de un atlético perro dando vueltas sin parar a toda la estación. La gente nos mira como siempre. Chai chai…

Al salir el sol a las 6 de la mañana vamos en busca de un hotel. Buscamos un hotel donde nos dejen guardar las mochilas, ducharnos y descansar un poco, ya que no haremos noche en Bikaner. Finalmente encontramos el Marudhar Heritage donde nos dejan la habitación por 350 rs, en lugar de las 900 rs que pedían. Es cutre pero aceptable por ese precio.

Luego vamos caminando en busca del bus hacia Karni Mata: es uno de los templos más curiosos de India. Cuenta la leyenda que Karni Mata, una encarnación de Durga, pidió al dios de la muerte Yama que resucitara al hijo de un desconsolado narrador. Cuando Yama se negó, Karni Mata reencarnó a todos los narradores fallecidos en ratas para que Yama se quedara sin almas de los humanos. Así que el templo esta lleno de ratas, se considera de buen augurio que las ratas correteen sobre los pies y se cree que ver una rata blanca trae buena suerte.

El bus (20 rs la ida) tardó poco en llegar, estaba bastante lleno y la música sonaba fuerte. Al llegar al templo, encontramos a una chica en la puerta esperando a que su novio saliera ya que ella no quiso acompañarle por miedo a las ratas (“I don’t like rats” dijo ella, a lo que tensi contestó con un gesto “A mi tampoco, pero…”). Entramos tras descalzarnos y dejar los zapatos en una taquilla ya que no nos dejaban ponerlas donde todos los indios (“It’s free, no cost…” decían en la taquilla). Sí, sí… a ti te voy a creer.

Karni Mata, Bikaner

Karni Mata, Bikaner

Karni Mata, Bikaner

Karni Mata, Bikaner

Una vez dentro del templo vemos nuestras primeras ratas: observamos como beben en una enorme paellera de leche. Algunas parecen también atontadas por el calor, otras directamente parecen enfermas. Hay muchas pero esperábamos más cantidad y mayores tamaños, aunque seguramente si las pusiéramos todas juntas nos sorprendería la cantidad que hay. Algunas se cruzan entre nosotros. Vemos como la gente hace sus ofrendas y luego se lleva la comida bendecida. Una mujer ofrece comida a Tensi. Ella no la acepta porque desconoce si ha tocado o no alguna rata. Al salir, una rata se despide de Xavi rozando su cuerpecillo por su pie.

Ratas en Karni Mata, Bikaner

Una vez fuera, vamos a recoger los zapatos y nos piden una propina, lo cual nos hace reír. Ya conocemos sus “free”: significan “te digo que es gratis y luego pongo la mano a ver si cuela”, pero no cuela. Volvemos en otro bus (15 rs).

Ya en Bikaner, un auto rickshaw nos lleva por 20 rs desde una parada de bus hasta Junagarh. El trayecto fue como estar en una película ya que el chico nos puso una banda sonora muy alta y muy de la zona. El fuerte fue construido por Rai Singh y tiene una muralla de 986 m de longitud con 37 almenas, un foso y dos entradas (150 rs + 30 rs la cámara).

Junagarh Fort, Bikaner

Junagarh Fort, Bikaner

Fire Point en Junagarh Fort, Bikaner

Fire Point en Junagarh Fort, Bikaner

Allí conocemos a una pareja hispano-mexicana. El guía, incluido en el precio, parece que tenga mucha prisa (cosa rara en un indio) y pretende hacer una visita express. Acabamos separándonos del grupo al entretenerse Xavi con alguna foto y vamos a nuestra bola hasta que terminamos fuera del fuerte, creemos que antes de ver todo lo que había por ver.

El calor empieza a hacer mella en Tensi, que rechaza visitar el Palacio de Lalgarh, que ese mismo día nos habían dicho que había sido convertido en un hotel.

Cogemos un auto rickshaw que nos lleva por 30 rs al Templo Jainí Bhandasar: sus cimientos contienen 40.000 kg de ghee (mantequilla) y aún hoy se puede notar la grasa en el suelo cuando hace calor. Está lejos en la parte vieja, una zona sucia donde las cloacas se desbordan. Nos descalzamos y corremos hacia el interior ya que el suelo quema muchísimo. El templo es bonito y muchas coloridas pinturas cubren sus paredes. Hablamos con su simpático sacerdote que chapurrea algo de español y nos enseña su colección de cometas, algunas de hace años, que recogen cuando caen en el templo: son muy finas y ligeras.

Nos llevan de vuelta a la zona del hotel donde comemos pizza, fantas, agua y una especia de simil de tortilla de patatas rebozada por 269 rs. Luego vamos al hotel a descansar un poco hasta las 18 h. Tomamos una ducha para limpiarnos y refrescarnos antes de salir.

Vamos caminando hacia la estación. La espera allí era larga: 2 horas en las que conocimos a un grupo de adolescentes indios que estuvieron un rato acompañándonos. Querían fotos con nosotros, aprender frases en español y saber de nuestras vidas. Ivan hacia Jaisalmer a jugar un torneo de una especie de “pilla-pilla”! Nos hicieron una demo en directo del juego.

Un policía se rió al vernos cenar galletas y luego habló con nosotros y nos dio algunos consejos  de seguridad. También hablamos con 2 universitarios que iban a Jaipur y que nos explicaron cosas sobre sus tesis de agronomía y horticultura. Al llegar a nuestro tren, oímos de lejos “Tensi! Xavi!”: eran los chicos del pilla-pilla despidiéndose desde su tren, muy majos. Corremos hacia el tren que para muy lejos.

Al llegar a nuestras camas, parecen estar ocupadas y el “Diós del Sol” parece perdonarnos la vida al dejarnos dormir en nuestras camas. Una vez ubicados, hablamos un poco con él y resulta ser bastante imbécil y machista. No dejan dormir a Tensi. La novia le prepara sus sábanas, la cena (sólo para él), le cuida el pie herido con un pequeño rasguño y, al querer acostarse, él no le deja y quiere  que se tumbe con él. La cara de ella es un poema, se cruza de brazos, él le pone la pierna y el brazo encima y ella totalmente estática: parece no gustarle. Cuando ya por fin la libera, él parece corregir la cama que su mujer le ha preparado. No para de hacer ruido, con su pie en el suelo. Empiezan a jugar con las cortinas: que si la abro, que si la cierro… Y otra vez le hace bajar! Otra vez!!!

A parte de eso, en el tren dormimos bien, ya que pudimos usar la almohada en lugar de la mochila, que la dejamos bajo la cama.

Visita la galería con todas las fotos de Bikaner.

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Categoría: Diario de viaje India del Norte | Tags: , , , , ,

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2 comentarios

  • Elena | 29 . 07 . 2011

    Tenemos pensado coger los trenes nocturnos de Jasailmer-Bikaner-Delhi. ¿Los comprastéis por adelantao o allí en la misma estación?


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